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La sensación de frío en manos y pies (frialdad distal) puede deberse a un déficit circulatorio periférico o a la exposición a bajas temperaturas. No obstante, también puede ser una manifestación de patologías subyacentes, tales como la anemia, la diabetes, el hipotiroidismo o el fenómeno de Raynaud. Si esta sintomatología es persistente o se acompaña de otras manifestaciones, como alteraciones en la coloración de la piel o entumecimiento, es fundamental una evaluación médica para obtener un diagnóstico preciso.
En este artículo se explican de manera detallada algunas de las causas por las que se puede sentir frío en los pies, las consecuencias de no abordar el problema con la ayuda de un médico, y los tratamientos disponibles para las condiciones asociadas a este síntoma.
ÍNDICE
- ¿Por qué sentimos frío en pies y manos?
- Principales causas del frío en pies y manos
- ¿Cuándo el frío en pies y manos debe ser motivo de preocupación?
- Consecuencias de tener frío en pies y manos
- Recomendaciones para aliviar el frío en pies y manos
- Tratamientos médicos y soluciones alternativas
- Prevención de la sensación de frío en extremidades
¿Por qué sentimos frío en pies y manos?
Sentir frío en los pies y las manos es una reacción completamente normal del cuerpo, especialmente cuando se está expuesto a bajas temperaturas o cuando el ambiente alrededor cambia de forma repentina.
Según Healthline, el organismo tiene la capacidad de priorizar el calor para los órganos vitales, y para lograrlo ajusta la distribución del flujo sanguíneo. En ese proceso, extremidades como los dedos de las manos y los pies reciben menos calor de manera temporal, lo que produce esa sensación característica de enfriamiento. Este mecanismo forma parte de la respuesta natural del cuerpo para mantener una temperatura interna estable, aun cuando el entorno exterior es menos favorable.
Además, algunas personas simplemente son más sensibles al frío en las extremidades que otras, incluso en situaciones en las que la temperatura no es especialmente baja. Esto puede deberse a variaciones individuales en la forma en que cada cuerpo regula su temperatura o a diferencias en la circulación periférica que no necesariamente están relacionadas con una enfermedad.
No obstante, cuando la sensación de frío en las extremidades es persistente, muy intensa o viene acompañada de otras manifestaciones como cambios de color en la piel o molestias adicionales, puede ser una señal de que conviene buscar orientación profesional. Hay que tener presente que, en ciertos contextos, este síntoma puede ser un indicador de problemas de salud.

Principales causas del frío en pies y manos
Las razones por las que una persona puede experimentar frío en los pies y en las manos son muy variadas. En algunos casos, se trata de factores que afectan la forma en que el cuerpo regula su temperatura o distribuye el flujo sanguíneo hacia las extremidades; mientras que, en otros, puede tratarse de condiciones de salud que influyen directamente en la circulación, el sistema nervioso o el metabolismo.
Estas son algunas de las condiciones que, según Health, pueden causar frio en los pies y en las manos
- Mala circulación: cuando la sangre no fluye adecuadamente hacia las extremidades, el calor tarda más en llegar y los tejidos de las manos y pies se enfrían con facilidad.
- Enfermedades autoinmunes: algunas condiciones que afectan los vasos sanguíneos, las articulaciones o los tejidos pueden alterar la forma en que la circulación se distribuye, provocando sensibilidad al frío.
- Estrés y ansiedad: el cuerpo activa respuestas automáticas ante el estrés que pueden estrechar los vasos sanguíneos, reduciendo el flujo a las manos y los pies y generando una sensación marcada de frío.
- Hipotiroidismo: cuando la tiroides funciona de forma más lenta, el metabolismo disminuye y el cuerpo produce menos calor, lo que puede reflejarse en mayor sensibilidad al frío.
- Anemia: la disminución de glóbulos rojos o de hemoglobina afecta la capacidad del cuerpo para transportar oxígeno y calor de manera eficiente, haciendo que los pies y las manos se sientan más fríos.
- Fenómeno de Raynaud: en esta condición, los vasos sanguíneos de los dedos reaccionan de forma exagerada al frío o al estrés, contrayéndose, cambiando de color y provocando entumecimiento.
- Exposición al frío / Temperatura fría: el ambiente frío causa que los vasos sanguíneos se contraigan como un mecanismo de conservación del calor, lo que aumenta la sensación de frío en las extremidades.
- Fumar: la nicotina estrecha los vasos sanguíneos, dificultando el flujo hacia las manos y los pies. Con el tiempo, esto puede intensificar la sensibilidad al frío.
- Aterosclerosis: la acumulación de placa en las arterias reduce gradualmente el flujo sanguíneo, haciendo que las extremidades se enfríen más rápido y dificultando que recuperen su temperatura normal.
- Insuficiencia cardíaca: cuando el corazón no bombea suficiente sangre, el organismo prioriza órganos vitales y reduce el flujo hacia las extremidades, lo que provoca frío persistente en manos y pies.
- Diabetes: los cambios en la circulación y en los nervios periféricos asociados a la diabetes pueden causar una disminución importante de la sensibilidad térmica y hacer que se sienta frío en las extremidades. Making Diabetes Easier señala que el frío en manos y pies es un síntoma común en los diabéticos.
Debido a que las causas son tan variadas, es fundamental acudir a un especialista si el síntoma persiste. Algunas de estas condiciones que recién se mencionaron pueden provocar complicaciones para la salud si no se abordan a tiempo.
Para complementar, se recomienda leer los artículos en los que se habla sobre la tensión alta por estrés y sobre las condiciones asociadas al hormigueo en las manos.
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¿Cuándo el frío en pies y manos debe ser motivo de preocupación?
Medical News Today señala que, aunque tener frío en manos y pies de forma ocasional es normal, hay algunas situaciones en las que es importante consultar a un especialista. Un indicador importante de esto es tener frío en las extremidades sin importar la temperatura, ya que se puede tratar de una enfermedad que requiere de tratamiento.
Además, se debe evaluar si se presenta alguno de los siguientes síntomas de forma adicional:
- Fatiga.
- Pérdida o aumento de peso sin razón aparente.
- Fiebre.
- Dolor articular.
- Llagas en las manos o en los pies que tardan mucho tiempo en sanar.
- Cambios importantes en la piel, incluyendo erupciones o escamas.
El frío persistente en las extremidades, especialmente cuando se acompaña de otros síntomas, puede ser una forma en que el cuerpo alerta de que algo no está funcionando como debería. No siempre se trata de algo grave, pero una evaluación médica permite descartar problemas circulatorios, metabólicos o inmunológicos que podrían requerir tratamiento temprano para evitar complicaciones.
Para complementar, se recomienda leer el artículo en el que se explica por qué se duermen las manos.
Consecuencias de tener frío en pies y manos
Tal como se mencionó antes, tener frío en los pies y las manos de manera ocasional suele ser una reacción normal del cuerpo, pero cuando esta sensación es persistente, intensa o se presenta junto con otros síntomas, puede generar consecuencias que afectan la calidad de vida.
Estas son algunas de las posibles complicaciones asociadas al frío en pies y manos:
- Entumecimiento y hormigueo: pueden aparecer cuando la circulación o la función nerviosa se ven comprometidas, dificultando la sensibilidad normal en las extremidades.
- Mayor riesgo de lesiones en la piel: la baja temperatura puede hacer que la piel esté más frágil, propensa a grietas, resequedad o heridas pequeñas que tardan más en sanar.
- Aumento del dolor o molestias musculares: algunas personas experimentan dolor, tensión o rigidez en dedos, manos o pies cuando el frío se prolonga.
- Mayor susceptibilidad a infecciones locales: cuando la circulación es deficiente, los tejidos reciben menos oxígeno y nutrientes, lo que puede dificultar la defensa del cuerpo frente a microorganismos.
- Pérdida progresiva de sensibilidad táctil y térmica: algunas enfermedades afectan los nervios periféricos, generando adormecimiento persistente y dificultad para percibir temperatura, presión o dolor.
Aunque estas complicaciones no aparecen en todas las personas, es importante reconocerlas para actuar a tiempo. Si el frío en manos y pies se vuelve una molestia constante o empieza a limitar actividades, buscar una evaluación médica puede ayudar a identificar la causa y prevenir que estos problemas se agraven.
Para complementar, se recomienda leer el artículo en el que se habla sobre la aparición de ampollas en las piernas por mala circulación.

Recomendaciones para aliviar el frío en pies y manos
Aliviar el frío en las manos y los pies no siempre requiere tratamientos complejos. En muchos casos, pequeñas acciones cotidianas pueden ayudar a mejorar la circulación, estabilizar la temperatura corporal y reducir la incomodidad que genera esta sensación.
Estas son algunas recomendaciones que pueden ser de ayuda:
- Hacer ejercicio de forma regular: la actividad física favorece la circulación y ayuda a que la sangre fluya con más facilidad hacia las extremidades.
- Usar la ropa adecuada: Mantener el cuerpo abrigado es clave para evitar que las manos y los pies pierdan calor rápidamente. Utilizar guantes, calcetines térmicos, prendas de materiales aislantes y capas que retengan el calor ayuda a proteger las extremidades del frío ambiental.
- Técnicas de relajación: El estrés puede provocar tensión muscular y estrechamiento de los vasos sanguíneos, lo que intensifica la sensación de frío en las extremidades. En este sentido, meditar, hacer yoga o ejercicios de relajación puede ser útil.
Estas recomendaciones no sustituyen una evaluación médica cuando el frío en manos y pies es persistente, intenso o se acompaña de otros síntomas. Este artículo cumple con un propósito exclusivamente informativo y educativo.
Tratamientos médicos y soluciones alternativas
El tratamiento médico para aliviar el síntoma de frío en las manos y pies depende por completo de la causa, por lo que es necesario recibir un diagnóstico y recomendaciones personalizadas de parte de un profesional de la salud.
Dependiendo de lo que el médico considere pertinente, puede sugerir el consumo de medicamentos para la diabetes; suplementos como ácido fólico, hierro o vitamina B12; fármacos para tratar los problemas con la tiroides; o cambios en el estilo de vida para regular los niveles de azúcar en sangre.
Prevención de la sensación de frío en extremidades
Debido a que tiene muchas causas, no hay una recomendación general para prevenir la sensación de frío en las extremidades. Sin embargo, The Ohio State University señala que puede ser de mucha ayuda vestirse apropiadamente, especialmente en lugares donde la temperatura es muy baja, y evitar el consumo de productos que contengan nicotina, ya que esta sustancia es vasoconstrictora.
De igual manera, British Heart Foundation recomienda mantenerse activo, hacer suficiente actividad física durante la semana, hidratarse y tener una dieta saludable. Todas estas recomendaciones son clave para prevenir los problemas de circulación, que son una de las principales razones por las que las personas experimentan frío en los pies y manos.
Fuentes:
- https://www.makingdiabeteseasier.com/es/consejos-sobre-diabetes/vivir-con-diabetes/el-frio-y-la-diabetes
- https://www.healthline.com/health/cold-feet-and-hands
- https://www.medicalnewstoday.com/articles/320327
- https://my.clevelandclinic.org/health/symptoms/17861-cold-hands
- https://www.tuasaude.com/en/cold-hands-and-feet/
- https://www.health.com/mind-body/why-your-hands-and-feet-are-always-cold-and-what-to-do-about-it
- https://health.osu.edu/health/general-health/why-are-my-hands-always-cold